miércoles, 30 de julio de 2014

Falleció Julio Humberto Grondona, Presidente de la AFA y vicepresidente de la FIFA, a los 82 años

FALLECIÓ JULIO GRONDONA: 
LA NOTICIA EN LOS MEDIOS

Fue un emblema argentino del fútbol a nivel mundial. Polémico y eterno, amado y odiado, se fue el Vicepresidente de la FIFA y Presidente de la AFA de los últimos 35 años. Murió en el Sanatorio Mitre a las 12.50 del miércoles 30 de julio de 2014, a sus 82 años.

Julio Humberto Grondona falleció en pleno ejercicio de la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino, tarea que desempeñó los últimos 35 años de su vida, desde 1979, y también era Vicepresidente Senior de la FIFA (miembro desde 1988). Fue el fundador y presidente desde 1957 hasta 1976 de Arsenal de Sarandí, y presidente de Independiente de Avellaneda entre 1976 y 1981.

Por la tarde estaba planeada una conferencia de prensa en el predio de Ezeiza junto con Alejandro Sabella, quien fue el técnico de la selección nacional en el último mundial, pero no pudo ser y fue suspendida de urgencia. El deceso de Don Julio fue a las 12.50 horas tras un infarto, cuando estaba a punto de ser intervenido quirúgicamente por un aneurisma de la arteria aorta. 

El Padrino del fútbol sudamericano y a nivel mundial, su poder traspasó una cancha de fútbol. A tal punto que todos los presidentes de turno en Argentina buscaron tener una relación con él y no a la inversa. Sus métodos provocaron crecimiento en la región, como estancamiento en muchos sentidos durante su perpetuidad al mando de la AFA. Su gran deuda: no disminuir la violencia en el fútbol argentino.

"Todo pasa", su frase de cabecera, tenía en un anillo que evoca un estilo peculiar de su liderazgo por más de tres décadas en el fútbol nacional. Lo que no se puede negar es que fue el dirigente más influyente en la historia del deporte argentino. 

De la universidad de la calle, Grondona creció en los potreros de Sarandí y puso una ferretería de la que siempre se enorgulleció. De ahí el otro seudónimo: el ferretero de Sarandí. Con una cintura política admirable, además de ser El capo del fútbol argentino, llegó a ser responsable de marketing y finanzas de la FIFA, sumado al cargo de vicepresidente primero. Su habilidad dirigencial y picardía criolla, se reflejan en otra frase de su autoría: "Nunca hablé ingles y sin embargo soy vicepresidente del mundo".


Sin quitarle mérito a su carisma e innegable capacidad, hay que destacar que gracias a su Independiente campeón del Nacional '77 desembarcó al mando de la AFA, y gracias a Maradona -junto al plantel campeón del mundo- arribó a la FIFA.

Durante la gestión de Don Julio, Argentina ganó el Mundial México 1986, dos subcampeonatos en Italia 1990 y Brasil 2014, seis Copas del Mundo Sub-20 -Japón 1979, Qatar 1995, Malasia 1997, Argentina 2001, Holanda 2005, Canadá 2007-, y dos medallas de Oro en los Juegos Olímpicos Atenas 2004 y Beijing 2008, entre otros títulos sudamericanos.

Cada uno a su manera, los medios nacionales se hicieron eco de la noticia en su formato digital al instante. A continuación, dejamos las portadas de los principales medios de comunicación de la Argentina sobre la muerte de Julio Humberto Grondona: 



lunes, 14 de julio de 2014

Copacabana lleno de argentinos, sólo en el Mundial de Brasil 2014

EL DÍA QUE COPACABANA SE CONVIRTIÓ EN LA BRISTOL


Brasil fue copada por argentinos. A medida que pasaban los días y Argentina avanzaba, más argentinos eran los que viajaban. Tanto era así que Copacabana, uno de los barrios más famosos de Río de Janeiro, fue celeste y blanca... El sábado previo a la final empezó a parecerse más y más a la tradicional playa Bristol de Mar del Plata. Aquí las evidencias de nuestros dichos, en fotos y videos:






¿Qué te pasa brazuca? Todavía seguís esperando...

¿Qué te pasa brazuca? En la favela están todos llorando...
Van pasando los años, te acordás del Mundial del 50'...
Están todo 'cagados', tenés miedo que pase de vuelta...
Porque Messi tiene puesta la corona, oh, oh...
Y la magia de su zurda que enamora, oh, oh...
Para colmo te acordás de Maradona...
Sé que te duele, que te lastima; pero esta Copa, ¡es de ARGENTINA! ♫♪





domingo, 13 de julio de 2014

Argentina, subcampeón en Brasil 2014 tras perder 1-0 con Alemania en la final.

 
¡GRACIAS, EQUIPO!


La Argentina perdió con Alemania en la final del Mundial Brasil 2014 por 1-0 con un gol en el segundo tiempo del tiempo extra. El equipo fue verdaderamente un equipo, y eso hace que no se le pueda reprochar nada.


Caras largas imposibles de disimular al término de la final. 

La entrega que tuvo este equipo no se puede discutir. Llegaba de punto a la final, Alemania era la favorita: las webs de apuestas pagaban casi el doble por una victoria argentina. Los medios europeos, en su mayoría, daban por ganador a los alemanes sin dudarlo. L'Equipe, el diario deportivo francés por excelencia, en cambio exponía las razones por las que Argentina tenía capacidad para ganar este encuentro.

Los muchachos argentinos eran concientes de la complicada parada que tenían, pero llegaban con pilas recargadas tras la definición por penales ante Holanda en las semifinales. Los alemanes, en cambio, agrandadísimos tras el 7-1 a Brasil en esa misma instancia.

Los 90' iniciales tuvieron a la Argentina con una leve ventaja: llegó mucho mas al arco rival y con situaciones mucho mas claras que los alemanes, pero ellos eran quienes tenían una pequeña superioridad en la posesión de la pelota. El primer tiempo fue de un ida y vuelta permanente, debido a que Argentina no oponía resistencia en la mitad de la cancha, pero con una buena defensa frenaba toda aproximación rival. Dos situaciones claras -mano a mano- de Higuaín podrían haber puesto en ventaja a Argentina sin complicaciones. Poco a poco, a Alemania le costaba arrimarse cada vez mas al área protegida por Romero debido a que el conjunto dirigido por Sabella empezó a presionar mas en el centro de la cancha. Entre tanto, Higuaín convirtió un gol -bien- anulado por el juez de línea por posición adelantada a los 29', aunque claro, fue gritado por todo un país, nutriendo así la ilusión de salir campeón del mundo tras 24 años.

El tiempo extra fue un partido diferente. Ambos equipos salieron a matar o morir: sabían que un error podía costar el partido, y aquí el físico del equipo argentino empezó a ser un factor determinante. Resulta que la Argentina tuvo un día menos de descanso -jugó el miércoles, mientras que Alemania el martes- y además tuvo un duro partido que implicó jugar tiempo suplementario y luego definición por penales. Alemania, la tuvo sencillísima ante Brasil con un 7-1 categórico. Es cierto, un día mas no es mucho... Pero a este nivel, con semejante adrenalina, agotamiento, viajes, stress emocional y con tan pocos días entre partidos, un día es muchísimo. Y pareciera que Alemania sacó provecho de esta situación en los dos tiempos suplementarios. Argentina iba, empujaba, y corría, pero se percibía que esto era más por las ganas de ganar, por la garra puesta para sacar campeón del mundo al país y que el resto físico que quedaba era realmente poco. De esta forma, a los 112' de partido -cuando solo quedaban 8`para la definición por penales- Mario Götze empujó la pelota hacia adentro del arco y Chiquito Romero no pudo hacer nada. A ver si me explico mejor: no fue Romero el que no pudo hacer nada, sino que ningún arquero hubiera podido hacer algo. Fue una jugada rápida, que salió desde el medio de la cancha, a pura velocidad, mucha dirección, eficacia y en la que solo participaron tres jugadores. La defensa argentina quedó mal parada -y ya sin resto físico, como decíamos-, sumado a que el pase-gol fue perfecto, que el goleador estaba prácticamente sin marca y el remate al arco no le dio chances al arquero nacional, que venía haciendo un partido impecable.

Claro, la derrota no tiene consuelo hoy para los jugadores albicelestes. Imposible que la tenga. Una derrota siempre duele, y más cuando se produce de esta forma, en una final del mundo, instancia que no se alcanzaba hacía 24 años. Mañana por la mañana llegarán al país, y se espera que se haga un gran recibimiento para la selección. La multitud porteña se agolpó en el Obelisco para festejar, aunque luego todo terminó en graves incidentes (próximamente ampliaremos este ítem). Todo no podía ser perfecto, pero el segundo puesto es muy digno y merecido para este equipo, que estuvo al borde de torcer el resultado por todo lo explicado en esta nota. Fue un orgullo ver a un grupo de jugadores que transpiraron la camiseta y tuvieron grandes actuaciones en los últimos tres partidos de la Copa. La razón fue que se transformaron un equipo. Algo que faltaba. Ahora se puede afirmar con certeza que: Argentina fue un equipo.

El árbitro
El italiano Nicola Rizzoli merece un párrafo aparte con respecto a lo sucedido en este partido. Jugadas polémicas no faltaron. Principalmente, sobre una acción cometida por Neuer, el arquero alemán, a Higuaín a los 55' de partido. Tras un pase largo para Higuaín, que estaba habilitado, el arquero sale de su arco y salta de tal forma que choca fuertemente el cuello de Pipita con su rodilla, aunque antes llegó con las manos al balón, lo hizo de forma temeraria y el argentino quedó tendido en el suelo. ¿Qué cobró Rizzoli? Falta de Higuaín y tiro libre para Alemania, mientras para muchos debió haber pitado penal y como mínimo amonestación para Neuer. 


Premiación
Tras la final, Lionel Messi fue premiado con el Balón de Oro, premio que se le entrega al mejor jugador del mundial. Claro está que Messi hizo un buen papel -golazos en la primera fase-, aunque su actuación en los últimos partidos -semi y final- fue baja teniendo en cuenta que es el mejor del mundo, siempre se esperó más de él y no terminó de explotar. De todas formas, igual se lo premió con el Balón de Oro. En cambio, Mascherano también estaba nominado y, si bien fue un jugador con presencia y fundamental en todo el recorrido de la Argentina hasta la final, no le entregaron la distinción. El marketing y Adidas serán las razones por las que Messi se quedó con un premio, que tal vez era más merecido para jugadores como Arjen Robben, James Rodriguz y Mascherano.

viernes, 11 de julio de 2014

LOS FESTEJOS EN EL OBELISCO

EL OBELISCO, DE CELESTE Y BLANCO

Tras el acceso a la final, una multitud de argentinos se autoconvocaron y coparon el Obelisco para festejar. Como nunca, la gente se acercó con el celeste y blanco: gorros, banderas, remeras, guantes se tiñeron de los colores de nuestra bandera... bocinazos, alegría, saltos, cánticos, y gastadas invadieron el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Casualmente, todo fue el 9 de Julio - Día de la Independencia en Argentina - pero el fútbol pudo más que el día patrio y se dice que convocó a más de 50.000 personas en el principal monumento de la capital. ¿Se podrá superar ese número? Toda la Argentina se tiñó de fútbol: los micros y los subtes vibraban al ritmo de los clásicos, por la calle se escuchó hablar sólo de fútbol y los canillitas vendieron sus diarios en tiempo récord.
Galería de imágenes de la fiesta y videos para disfrutar:


jueves, 10 de julio de 2014

EL MUNDIAL DE LOS MEMES

ARGENTINA Y SU MUNDIAL DIGITAL

La posibilidad de editar imàgenes facilmente copó este Mundial 2014. En Mundial de Fondo nos ocupamos de recopilar los mejores memes que circulan en la web para reunìrtelos en un solo lugar y que los disfrutes todos juntos aquí...





Messi Redentor


Brasil en la final






Argentina en la final del Mundial de Brasil 2014

¡LOCURA ARGENTINA!

Argentina clasificó a la final de un Mundial tras 24 años y por quinta vez en su historia. Mascherano, la figura. Zabaleta, un león. Romero, una fiera. Messi, con su categoría indiscutible. El equipo, para adelante siempre. Querían la final, y acá está... un premio más que merecido para ellos, que están escribiendo la historia y ponen al país en una fiesta interminable, tras una definición en semifinales para el infarto por penales ante Holanda. El domingo, desde las 14 horas, la final del mundo ante Alemania. ¡Ah! Y casi nos olvidábamos: ¿y Brasil? Por favor, Brasil, decime qué se siente...


Romero, en el festejo final con Maxi Rodríguez. Argentina es finalista.

El Maracaná nos espera el domingo para jugar el séptimo partido en el Mundial de Brasil 2014, ese que solo dos equipos pueden alcanzar. Festejos, abrazos, y lágrimas. Muchas lágrimas coparon el Arena de San Pablo luego el 4-2 en los penales tras 0-0 parcial en los 120 minutos, que le dieron la victoria a la Argentina ante Holanda en las semifinales. De menor a mayor en este partido aunque con dominio sudamericano de la pelota durante la mayor parte del encuentro, la selección le puso todo lo que tenía que poner: alma, vida, y corazón. Mascherano, ese capitán sin cinta, sufrió un cabezazo que lo descompensó por unos instantes, después se acalambró, no podía más, y siguió. Fue la voz de mando dentro del campo y, cuando el cuerpo le decía que no podía más, siguió con ese ímpetu que solo Masche tiene. "Hoy te convertís en héroe", le dijo a Romero cuando ya todo estaba sentenciado a los penales... y no falló. El oriundo de Misiones fue hasta el área chica y se convirtió en el héroe de la noche argentina. Dos penales atajados de cuatro. DOS DE CUATRO. Y así se consagró Romero. Pablo Zabaleta también, otro destacado, con premio al esfuerzo, que recibió un golpe en la boca que terminó en sangrado y posterior sutura, y terminó el partido como uno más, pero con un vendaje en el labio. Hasta se dio el lujo de patear el último penal...

Las lágrimas en los ojos de los 23 jugadores del equipo junto con todo el cuerpo técnico eran imposibles de disimular. Llorar como chicos, sufrir como adultos, disfrutar como adolescentes: así se los percibió a poca distancia. De la misma forma se vivió en todo el país: emoción, lágrimas y festejos por todo el territorio de la Argentina.


Claro, la fiesta era interminable y nadie se quería ir del estadio... jugadores incluídos, quienes se quedaron saltando, cantando, revoleando la camiseta y disfrutando junto con la enorme cantidad de público argentino que había en San Pablo. Y claro, fue con dedicatoria incluida para el archirival en varios fragmentos del repertorio: Brasil, decime qué se siente, tener en casa a tu papá.... te juro que aunque pasen los años, nunca lo vamos a olvidar, aunque también no podía faltar el ya clásico Brasilero, brasilero, qué amargado se te vé...


"Disfrutemos porque esto pasa una vez en la vida"
Javier Mascherano


Síntesis del partido

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Ezequiel Garay y Rojo; Pérez, Lucas Biglia, Javier Mascherano y Ezequiel Lavezzi; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín. DT: Alejandro Sabella. 
Holanda: Jasper Cillessen; Dirk Kuyt, Stefan De Vrij, Ron Vlaar, Bruno Martins Indi y Daley Blind; Georginio Wijnaldum y Nigel De Jong; Wesley Sneijder; Arjen Robben y Robin Van Persie. DT: Louis Van Gaal. 
Definición con tiros desde el punto penal: convirtieron Messi, Garay, Agüero y Rodríguez para Argentina y Robben y Kuyt para Holanda; Romero contuvo los remates de Vlaar y Sneijerd. 
Cambios en el segundo tiempo, antes de comenzar: Daryl Janmaat por Martins Indi (H); 16m. Jordy Clasie por De Jong (H); 36m. Rodrigo Palacio por Pérez (A); y 37m. Sergio Agüero por Higuaín (A). En el primer tiempo suplementario: 5m. Klaas Jan Huntelaar por Van Persie (H); y 10m. Maximiliano Rodríguez por Lavezzi (A). 
Amonestados: Demichelis (A). Martins Indi y Huntelaar (H). 
Arbitro: Cuneyt Cakir (Turquía). Asistentes: Bahattin Duran y Tarik Ogun (Turquía). 
Estadio: Arena Corinthians de San Pablo. 
Público: 63.267 espectadores. 

martes, 8 de julio de 2014

LA OTRA CARA DE LA SELECCIÓN

EN BUSCA DE SU MEJOR VERSIÓN



La mueca de Alejandro Sabella denotaba más disfrute que sufrimiento, por primera vez. Contrariando una de las más remanidas “máximas” futboleras, la que reza “equipo que gana, no se toca”, el entrenador del seleccionado argentino había resuelto cambiar piezas y estrategias para que la ilusión pudiera salir ilesa luego del choque ante Bélgica. A pocos segundos del pitazo inicial, el primer plano de la TV lo mostraba sereno, confiado en una decisión no exenta de riesgos, que podía convertirlo ni más ni menos que en el padre de la derrota. 

La vigilia previa a los cuartos de final quizá lo había hecho entrar en razones y entender, por primera vez desde su arribo a Brasil 2014, que lo suyo no era tratar de agradar, ni hacia afuera ni hacia adentro. El devenir de los 90 y pico minutos de juego -con los ajustes del caso que iba exigiendo el trámite del juego- le terminarían dando la razón, reivindicando su rol de conductor. Consumada la victoria ante los belgas y el regreso a semifinales luego de 24 años de espera, Lionel Messi y su festejo pleno de alegría se robaron todas las cámaras. Atrás quedaron aquellos gestos adustos, oscilantes entre inconformismo y el desahogo, con los que el capitán argentino había acompañado los éxitos anteriores. 

“Me tocó hacer otro partido, uno al que no estoy acostumbrado”, reconoció “La Pulga” en los vestuarios del Mané Garrincha de Brasilia, ya con la mira puesta en Holanda. No hubo reproches esta vez. El “10” de Argentina parece tener en claro que, al menos en esta etapa decisiva de la Copa del Mundo, la ecuación ganadora parece contrariar los antecedentes de un conjunto que mostró sus mejores pasajes cuando se puso al servicio de su máximo talento. 

El héroe, esta vez, se llamó Gonzalo Higuaín. Cuando la transmisión oficial lo mostró por primera vez, “el Pipita” infló sus cachetes, como buscando descargar las tensiones que le generaba su desencuentro con el gol. Se sabía en deuda, más allá de que las computadoras de la Fifa le habían hecho un guiño, al haberlo señalado como el jugador con mayor despliegue en el partido anterior. Pocos minutos más tarde el delantero del Napoli de Italia soltó un grito que quedará marcado en la historia. Cambió el semblante el seleccionado argentino, que ahora va en busca de la felicidad total. Y eso que todavía no mostró su mejor cara.

Hugo Caric

@HugoCaric

sábado, 5 de julio de 2014

ARGENTINA 1 - BÉLGICA 0

¡AHORA SÍ!...¡A LA SEMIFINAL!

La Selección Argentina apareció en Brasil 2014. En el momento más difícil, hoy sí estuvo a la altura de las circunstanciaras. El equipo de Sabella jugó ante Bélgica un gran partido y mostró lo que no había desarrollado hasta entonces: presión, orden, velocidad y garra. Los cambios del entrenador surtieron efecto y estamos en semifinales después de 24 años. Apareció Argentina y el Mundial cambia de color...
Ante Holanda, el miércoles a las 17 para jugar por un lugar en el Maracaná el 13 de julio. 
El sueño de todos.


¡Ahora sí! Lo vivido hoy en el Mané Garrincha de Brasilia es historia pura. Argentina venció a Bélgica 1-0 con un golazo del Pipita Higuain a los 8 minutos y clasificó a las semifinales de un Mundial después de 24 años. Se terminaron los fantasmas. Pasamos a semi por primera vez en la era post Maradona -la última fue en Italia 1990-. Y hubo varias razones para que eso suceda. El team de Sabella mostró lo que le venía faltando en Brasil: buen juego, marca , solidez y mucho carácter para jugar cada bola dividida. 

Así, la Selección regaló su mejor versión en lo que va de la Copa del Mundo. Y mucho tuvo que ver con eso que Sabella se haya animado a cambiar. El ingreso de Demichelis (jugó de 2 y Garay fue el 6) le dio seguridad a la defensa albiceleste, algo que no venía transmitiendo Fede Fernández; Lucas Biglia le aportó claridad al mediocampo, trabó cuando hubo que hacerlo, estuvo preciso para entregar la pelota limpia y demostró estar más apto que el actual Gago para acompañar el jefe Mascherano. Y el punto más fuerte: el cambio de actitud de Gonzalo Higuaín. El delantero jugó un partidazo, sacó de la galera el gol del partido, metió mucho, llevó las marcas, contagió al equipo y fue The Men of the match. Fue otro Pipita. Nada que ver con la versión que había mostrado en lo que va de la Copa. Ahí estuvo la clave, que Messí tuvo un compañero en alta para no tener que hacer todo él. 

Hoy apareció un equipo. Todos tocaron correctamente su parte de la partitura. Y por eso Argentina ganó y dejó la sensación de que se fortaleció. Hasta Enzo Pérez suplió con velocidad, concentración y garra la salida de Ángel Di María.

Ahí la mala noticia de la jornada, la salida a los 30 del primer tiempo de María quién sufrió una lesión muscular y debió salir. Tras el partido se confirmó que era un desgarro y queda afuera de lo que resta de la Copa.

En conferencia de prensa, ante la consulta de Mundialdefondo, sobre el cambio positivo de mentalidad que mostró el equipo respecto de sus actuaciones anteriores, Sabella respondió: "Ante Suiza el equipo ya había dado muestras de mejoría. El segundo tiempo creo que tuvimos 7 u 8 opciones de gol. Son equipos diferentes y aparte somos todos seres humanos, que tenemos días mejores y peores en la táctica y la estrategia. El técnico también puede tener un día mal, se puede levantar mal y tomar decisiones erradas. Pero el equipo es eso: un equipo. Un grupo de jugadores que se llevan muy bien, que tienen sentido de pertenencia por el grupo, que cuando entran a la cancha dan el 120% por el compañero de al lado. Es como si cada uno tiene en la camiseta no solo su número, sino el de todos los que componen el plantel. Y estar en semifinales después de 24 años, es un gran homenaje para este plantel que ha entrado en la historia de los cuatro mejores del mundo y ojalá podamos lograr algo más”.

Hay que brindar que el rendimiento colectivo apareció, que se mostró ese sentido de pertenencia, que estamos en semifinales y que ahora sí: Argentina demostró ser un equipo fuerte en Brasil 2014.



ARGENTINA 1- BÉLGICA 0 (5-07-2014)

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Ezequiel Garay, José María Basanta; Lucas Biglia, Javier Mascherano, Angel Di María; Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Ezequiel Lavezzi. Director técnico: Alejandro Sabella.

Bélgica:Thilbaut Courtois; Tobyy Alderweireld, Vincent Kompany, Daniel Van Buyten, Jan Vertonghen; Axel Witsel, Kevin Mirallas, Marouane Fellaini, Kevin De Bruyne, Eden Hazard; y Divock Origi.

Gol: en el primer tiempo, a los 7 minutos, Higuaín (A).

Cambios: en el primer tiempo, a los 32, Enzo Pérez por Di María (A). En el segundo tiempo, a los 14, Romelu Lukaku por Origi (B) y Dries Mertens por Mirallas (B); a los 25, Rodrigo Palacio por Lavezzi (A); a los 30, Nacer Chaldi por Hazard (B); a los 35, Fernando Gago por Higuaín (A).

Amonestados: Alderweireld (B), Biglia (A),

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia), asistentes Renato Faverani y Andrea Stefani.

Estadio: Mané Garrincha.

viernes, 4 de julio de 2014

CÓMO LLEGARON A CUARTOS DE FINAL EN BRASIL 2014

Argentina sufrió y tuvo que esperar 118 minutos para hacerle un gol a Suiza. Fue Di María el responsable del 1-0. 
La lógica se impuso una vez más, aunque en este caso no estuvo tan reñida con la insensatez. Los primeros cruce de la segunda fase mundialista le dieron luz verde a los punteros y frenaron la marcha de los escoltas, dejando el camino despejado para ocho seleccionados que mantienen intactos el invicto y la ilusión. Serán cuatro representantes europeos y cuatro participantes de la última Copa América que se disputó en territorio argentino. Con cuatro campeones del mundo. Y cuatro que repiten su presencia en esta instancia respecto a Sudáfrica 2010. 

La hipótesis del batacazo no llegó a consumarse, aunque no le faltaron argumentos para sostener su comprobación. Con excepción de Colombia, a la que le alcanzaron dos golazos del joven maravilla James Rodríguez para resolver tempranamente su duelo ante el golpeado elenco uruguayo, el resto debió lidiar bastante para lograr el pase a cuartos de final. El anfitrión Brasil, decididamente sin “jogo bonito” y cada vez cargando más ansiedades sobre las espaldas y los botines de Neymar, recién pudo completar el trámite en la serie de penales ante una dignísima Chile. Lo mismo le sucedió a la sorprendente Costa Rica en la llave que protagonizó con Grecia, luego de un alargue que, como la mayoría de ellos, mostró pocas ideas y mucho cansancio, con jugadores al límite de sus posibilidades. 

Tampoco la tuvieron sencilla Argentina, Alemania y Bélgica, que lograron evitar la definición más dramática en sus respectivos duelos ante Suiza, Argelia y Estados Unidos, pero que debieron emplear un valioso tiempo extra para alcanzar el objetivo. Holanda y Francia completan el trío de los que lograron evitar la prórroga, aunque no les resultó un trámite. Dos errores lo hicieron posible: uno del árbitro portugués Pedro Proenca, quien cobró un inexistente penal a favor de Robben y en contra de los mejicanos; y otro del arquero nigeriano Vincent Enyeama, que con un fallido despeje le sirvió el gol al galo Didier Pogbá.

Pasaron 56 partidos, 154 goles y algunas polémicas más, como la inacción del Comité Disciplinario de la Fifa –el mismo que actuó con tanta celeridad y severidad en el caso del uruguayo Luis Suárez- respecto a la patada del francés Matuidi que le provocó rotura de tibia y peroné al nigeriano Onazi. Quedan apenas ocho partidos; quizá los más lindos, tal vez los más dramáticos. La secuencia final arrancará el viernes con Francia-Alemania y Brasil-Colombia, y seguirá el sábado con Argentina-Bélgica y Holanda-Costa Rica. Los vencedores serán los que protagonizarán las dos últimas jornadas de la competencia; semifinales, tercer puesto y la gran final, el partido por el oro y los 10 millones de dólares que separan el caché del campeón (35 millones de dólares) y del subcampeón (25 “palitos verdes”). Es lo que hay Entre los “sobrevivientes” del Mundial Brasil 2014 no asoma un gran candidato. La verdad es que ninguno sobresale demasiado del resto. Los holandeses y los alemanes son los que impresionan más como equipos, aunque belgas y franceses también tienen lo suyo. Argentina y Brasil, a falta de una mejor expresión colectiva, parecen decididos a sostener sus aspiraciones con la “chapa” y los destellos de Messi y Neymar. 

Por funcionamiento y rendimiento, Colombia quizá haya demostrado estar un escaloncito por encima de todos los demás, aunque el duelo con los dueños de casa será una prueba de fuego para sondear su temple. El conjunto de Néstor Pekerman ya entró en la historia; ¿ahora triunfará la ambición de ir por más o el conformismo de estar por primera vez entre los ocho mejores de la Copa? Costa Rica, tal como sucedió en la fase inicial, sigue cargando con el mote de “convidado de piedra”, aunque su entrenador, el colombiano Jorge Luis Pinto, ya avisó cuáles son las pretensiones de “Los Ticos”: “Ahora, no nos haremos a un lado”. 

¿Y Argentina? Bien, gracias. O no tan bien, si a la euforia que provocan las victorias le agregamos un análisis más o menos crítico. El equipo no aparece, y es difícil que lo haga de aquí en más. Aunque más dinámico que en los desconcertantes partidos iniciales ante Bosnia e Irán, donde parecía el Barcelona de España en cámara lenta, el seleccionado de Alejandro Sabella apenas alcanza a disimular su falta de identidad haciéndose cargo de su condición de “grande” y de la consecuente obligación de buscar el resultado. Por el momento, el adn de este equipo no han sido más que las esporádicas apariciones de Messi y la permanente entrega de Mascherano. Después habrá que esperar que Romero siga respondiendo a contramano de la mayoría de los pronósticos, que la defensa no se equivoque tanto y que Di María se decida a ser el que fue en la última temporada en Real Madrid. ¿Higuaín? Ausente sin aviso. ¿Será el tiempo de Palacio-Lavezzi? Tal vez. ¿El momento justo para “Maxi” Rodríguez o Augusto Fernández? Quizá. En la lista de alternativas no aparece mucho más. Será cuestión, nomás, de encomendarse a los pies de Messi; y por qué no también a las manos de Romero. Es lo que hay, y hasta el momento alcanzó. Para colmo, se acabaron los tiempos para el lirismo. De ahora en más, queda un único lema a seguir: “Hasta la victoria siempre”.

HUGO CARIC

@HugoCaric